Un auténtico hotel cueva en Göreme. Habitaciones abovedadas, vistas a las chimeneas de hadas y globos al amanecer.
El Sema, un ritual semejante a una danza, lo practican desde hace siglos los derviches, seguidores del líder espiritual del siglo XIII Mevlâna Celâleddîn-i Rûmî. No es un espectáculo, sino una forma de oración: el giro simboliza el viaje del alma hacia la verdad. La ceremonia se celebra en una sala excavada en la roca y dura alrededor de una hora.